¿Qué significan los kilos emocionales?

Por Mónica Hefferan/ @nutricion.energetica 

¿Sabías que sentirte angustiado/a por subir de peso te engorda MÁS que la comida que estás comiendo? En este artículo te darás cuenta que son las emociones hacia lo que comes uno de los factores más significativos que hacen que tu cuerpo se aferre a esos kilos de más.

Primero que nada, te quiero explicar lo que pasa en tu cuerpo cuando tienes emociones negativas hacia lo que estás comiendo. Entonces vamos a explorar el sentimiento de culpa….Por ejemplo, si te comes un pastel y después te sientes culpable o te juzgas por habértelo comido, el hipotálamo (que es una glándula endócrina que encuentra en tu cerebro) registra esta señal negativa y manda señales a las fibras de tu sistema nervioso autónomo. Esto a su vez inicia señales inhibitorias en tu aparato digestivo, lo que significa que no estarás metabolizando tu rosca de manera completa. Cuando las señales inhibitorias disminuyen, tu capacidad de quema calórica también disminuye, lo que causará que deposites tu “pastel cargado de culpa” como grasa corporal.

Toda culpa en relación a la comida y negatividad acerca de tu imagen corporal o ansiedad a la hora de comer, se registra de igual manera en tu cuerpo y causa reacciones bioquímicas que aumentan la producción de toxinas disminuyen tu capacidad metabólica, así como tus procesos digestivos.

También cuando tienes emociones negativas hacia tu comida, generas un estado de estrés crónico en tu cuerpo, y esto también afecta tu metabolismo y bioquímica porque tu estado natural de sanación se interrumpe y como resultado tu metabolismo se altera.

En otras palabras, puedes estar comiendo un platillo que se considera “engordante”, pero si tu cabeza está tranquila y estás viviendo desde ese centro de paz, amor y disfrutando de los momentos con tus seres queridos, el poder nutritivo de ese platillo se verá totalmente aumentado. Y de la misma manera, puedes estar comiendo ese mismo platillo “engordante”, pero si tus sentimientos son de ansiedad y culpa, ese platillo se depositará como grasa corporal mucho más fácilmente.

Con esto quiero que te des cuenta de la importancia y el impacto que tienen las emociones ante tu peso, tu acumulación de grasa corporal y la manera en que metabolizas los alimentos. Es realmente sorprendente y maravilloso aprender que hay otra manera de vivir más allá de las dietas y que tu cuerpo se puede mantener en su peso ideal por el resto de tu vida si sabes cómo dirigir tus pensamientos y emociones.

¡Espero que con estas palabras te des la oportunidad de disfrutar tu comida con amor, libertad y paz!

Noticias Relacionadas