Cómo tener un intestino feliz

Por Lic. Juliette Nehme Name/@yu.pick

Cada vez me encuentro con más personas que padecen males gastrointestinales y espero que mi historia pueda ayudarles a identificarlos y llevar una mejor calidad de vida.

Recuerdo que desde pequeña me dolía la panza muy seguido; en mi adolescencia y juventud se agudizaron mis males: tenía gastritis y colitis, fui tratada con medicina alópata y convencional y tenía períodos de crisis y descansos, pero nunca me sentí ni cerca de estar curada, por el contrario, cualquier cosa que implicara un poco de estrés físico o emocional, era un disparador para empeorar.

Mi constitución física es pequeña y desde que tengo 18 años, mi peso siempre ha estado entre los 48 y 50kg, mido 1.60, soy flaquita, aunque casi siempre he tenido “pancita ¨y eso es gracias a la inflamación continua de mi intestino, es el típico caso de “amanecí plana, pero tomé agua y de inmediato se botó la panza”, justo así era yo.

A mis 32 años conocí a un médico funcional, y hasta entonces empecé realmente a mejorar. Fue tanto el impacto y beneficio, que decidí meterme a estudiar la carrera de nutrición, junto con medicina funcional y health coaching, ahí fue cuando empezó mi proceso de sanación de manera integral. Fue el único sistema médico que me vió como un todo y que fue re-equilibrando y re-ajustando mi cuerpo y después mi mente.

Hoy me conozco y sé cómo funciono, sé que mi intestino tiene ciertas condiciones como: intestino permeable, intestino irritable, SIBO, entre otras, pero éstos son sólo nombres que le ponen al intestino cuando se inflama, ya sea por que su malla está abierta, por alimentos que no tolera o digiere, por toxinas, medicamentos, bichos y bacterias patógenas, por proliferación de hongos, etc… Todo esto provoca que el intestino se salga de homeóstasis y funcionamiento adecuado.

La buena noticia es que hoy tenemos estudios maravillosos que nos permiten ver más claro cómo esta cada persona desde su bio-individualidad y hacer un diagnóstico y tratamiento personalizado y atinado.

También se ha encontrado el cómo regenerar y arreglar el intestino, devolviéndolo a su homeostasis y no sólo tapar los síntomas momentáneos, pero la pregunta es ¿por dónde se empieza?

Mi respuesta a veces no gusta mucho, pues es a través del autoconocimiento y el autocuidado, y repito, no gusta mucho, porque esto toma tiempo, atención y amor hacia uno mismo, y es mucho más fácil pensar y creer que es el médico o alguien externo el que nos ¨tiene que curar”, y sí, hay muchas personas que nos ayudarán a hacerlo: médicos, coaches, nutriólogos, etc…pero nadie mejor que uno mismo para observar y ver qué le hace bien y qué no.

Es común que llevemos muchos años tratando de sentirnos mejor, pero no hacemos las modificaciones o cambios que nos llevarán a la mejoría, pues no queremos o no sabemos las cosas y hábitos que nos están perjudicando.

En mis próximo artículo hablaremos de herramientas fáciles y prácticas para que puedan empezar su camino de sanación y poder decir que tienen un intestino feliz.

Juliette Nehme Name, es especialista en nutrición y salud integral por la Atlantic International University, el Institute for Functional Medicine y la American Academy of Anti-Aging Medicine. Además está certificada en Health Coaching por el Institute of Integrative Nutrition. Además de dar cursos, talleres y consultas, tiene su propia línea de repostería saludable @yu.pick Contáctala en: yuyuname@gmail.com