Aléjate de los pensamientos pesimistas

Por Marianita Macias/@marianita_macoaching 

¿Por qué será que aún sabiendo que no es la opción más sana a veces elegimos esa alternativa? ¿Por qué preferimos los pensamientos pesimistas antes que los positivos? 

Está comprobado que pensar en positivo, repetir afirmaciones y hacer declaraciones, mejora tu calidad de vida y fomenta la plenitud del ser humano. Sin embargo, también se ha comprobado que el ser humano por naturaleza está diseñado para pensar y sobrepensar en negativo. ¿Cuántas veces no has considerado el peor escenario antes de imaginar la historia más bonita que podrías tener?

A veces somos nosotros quienes nos privamos de ser felices, de acuerdo a cómo priorizamos nuestros pensamientos. Y aunque tú no eliges los pensamientos que tienes, y estos llegan de forma involuntaria y natural a la mente, está en ti elegir qué tanto significado e importancia le das a cada uno de éstos, así como qué tipo de pensamientos eliges escuchar más. Al final del día, tus pensamientos determinan tus emociones. Y tus emociones determinan tus acciones. 

Hacer este tipo de reseteo de mindset y reprogramación de pensamientos requiere consciencia y constancia. Es un trabajo de todos los días, donde también es parte del proceso darte chance de sentirlo todo. Lo que piensas va a generar una emoción en ti y si no te permites liberarla de formas sanas, entonces vas a actuarlas y a vivir en ellas de formas no tan sanas ni conscientes.

Ahora bien, ¿por qué sabiendo esto, luego de una crisis o un evento no tan agradable, te pones a pensar en escenarios pesimistas una y otra vez? Hablemos un poco de lo familiar y de aquellos hábitos que no te han ayudado en nada vs con los que te han salvado. 

Regresar a lo que nos parece conocido y familiar nos da seguridad y nos libera de la incertidumbre, por eso ante nuestro sentir, volver a lo conocido es una decisión “segura”. Ahora, ¿eso es realmente bueno para ti? ¿regresar a lo conocido es regresar al lugar donde más te has lastimado o es regresar al lugar que te hace crecer? Eso mismo nos pasa con nuestros pensamientos: ¿cuántas veces no hemos elegido tomar como maestro a una experiencia dolorosa del pasado? Y entonces comenzamos a pensar que de ahora en adelante todas nuestras experiencias serán similares porque una mala lo definió, en lugar de pensar que esa mala experiencia no define nada, y que la siguiente vez será mejor y una muy diferente. Todo es cuestión de la energía en nuestros pensamientos, de tener una mejor toma de decisiones y de aprender a canalizarlos sabiamente.

Y es por eso que la acción y el pensamiento están más cercanos de lo que pensamos: “Lo que pienso determina cómo me siento, y cómo me siento determina mi acción”. Si no estás fuerte y consciente en tus pensamientos positivos y optimistas, tu toma de decisión quizá no sea ni la más sana y / o la más sabia.

Las pequeñas acciones hablan por nosotros, desde lo que vas a comer hasta que contenidos consumes. ¡Estamos tomando decisiones todo el tiempo! Estamos por acabar el primer mes de un nuevo año, y yo solo te pido que no regreses a los lugares donde ya no cabes o que hoy te quedan chicos, pues regresar a ellos sería conformarte. Tampoco regreses a relaciones que no te suman, a los hábitos que te alejan de una vida sana y plena, y por último: no regreses a situaciones que te roban tu paz y te alejan de tu versión más auténtica o te separan de ti.

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