Breve guía de autocuidado para la cuarentena

Por Rosa León/ @Pausas.mx

Primer paso: cuidar de nosotr@s mism@s.

Aprende a cuidar de ti: cuando caminas, cuando comes, cuando te lavas los dientes…Tu hogar es tu cuerpo, tus emociones, tus sentimientos, tus percepciones y tu conciencia, ese es tu territorio. Es importante aprender el camino de regreso a ese hogar, a ese espacio sagrado y a cuidar la mente y el cuerpo. La atención plena nos ayuda mucho en estos momentos. El primer paso cuando sentimos dolor, tensión o estrés corporal es regresar a nuestro territorio ¿cómo? haciendo una pausa para estar con nosotras mismas y respirar.

– Inhala: “soy consciente de todo mi cuerpo…”

– Exhala: “…relajo y suelto todas las tensiones que habitan en mi cuerpo”.

Cuida tu cuerpo y aprende a cuidar los sentimientos y emociones que lo habitan. La atención plena es ese espacio de autoconocimiento,  donde al colocarse como un observador y testigo de ti misma, te proporciona estados de alegría y felicidad. Al aparecer una emoción (energía en movimiento) intensa, es preciso saber cómo cuidar de ella.

Inhala: “Soy consciente de los sentimientos que causan dolor en mí…”

Exhala: “…Abrazo en totalidad y con ternura este momento”.

Si no creas este espacio o pausa, calmarás aquel dolor a través del consumo de las redes sociales, la comida, las compras o las conversaciones vacías que drenan tu energía y no alivian tu ansiedad,  por el contrario, aumentan el estrés y el miedo, ya que nunca nada será suficiente para “llenar” ese vacío.

“Nada sobrevive si no es alimentado”, Buda. 

Cuando te permites reconocer en su totalidad lo que no te hace sentir bien (miedo, depresión, ansiedad), podrás profundizar y reconocer el tipo de nutriente que alienta aquel malestar y elegir un nuevo camino.

¿Cómo? aprendiendo a gestionar las emociones y la raíz del sufrimiento.

Sin embargo, el amor tampoco vive sin alimento. De ahí la importancia de tomarte el tiempo y caminar más despacio contigo misma.

Segundo paso: establece una rutina cotidiana.

La importancia y el valor de sentarnos a respirar todos los días de 5 a 10 minutos a la misma hora, además de trazar una rutina de gran poder, fortalece la concentración y la calma. Dos factores importantes para mejorar la toma de decisiones en la vida diaria. 

Después de este espacio, donde te sientas a respirar y estar contigo misma, es importante tomar acción en presencia y plenitud total.

A través de esta acción puedes alimentar esta nueva rutina y ser consciente de cómo la nutres, cómo la disfrutas o qué hay que modificar o seguir fortaleciendo, pero esto solamente sucede a través de la atención plena. Al fortalecer tu presencia en cada acto, construyes rutas donde disfrutas de esa paz de estar contigo misma con cada actividad que realizas. Permite que tu mente esté y se conecte a ese momento. Dirigiendo el 100% de tu atención hacia ese acto, hasta convertirlo en una forma de meditación.

Tercer paso: cuida tus relaciones.

Cuando aprendo a cuidar de mí, puedo ver con más claridad el malestar o sufrimiento de las personas que amo. Cada persona tiene sus propios malestares. Conecta con tu pareja, con la persona que elegiste o con cada persona importante en tu vida y en tu día a día. 

Retoma y nutre la capacidad de escuchar, de estar presente y de cuidar amorosamente al otro. 

Sin comunicación: sufrimos. Cuando dejamos de escuchar o ser escuchados, nos vamos volviendo bombas a punto de estallar. La escucha profunda puede curar este gran sufrimiento humano.

Este momento (que no es permanente) es un gran ejercicio para volver a empezar. Significa mirarnos profundamente y sinceramente a nuestras acciones pasadas, a nuestras palabras, pensamientos y percepciones, para establecer con respeto a nosotras mismas y a los demás un nuevo comienzo. 

Volver a empezar para aclarar nuestra mente, corazón, nos permite renovarnos, pues con resentimiento no se puede comenzar de nuevo.

Esto nos ayuda a desarrollar una conversación bondadosa. La escucha compasiva es una práctica que valora los elementos de una comunidad y reconoce las cualidades diversas que nos ayudan a observar y ver las propias, así como aquellos puntos ciegos (que todos tenemos) para transformar y migrar de interpretaciones equivocadas y de ira, a puntos en común que contribuyen a que cada situación sea segura para los que te rodean. 

Rosa María es creadora de @pausas.mx, workshops y talleres para lograr bienestar y fortalecer el interior.