Mamá Sersana en forma

Esta semana mi hijo cumple un año y quiero compartir con ustedes que estoy casi recuperada al 100% del embarazo. Si bien es cierto que a partir del segundo mes de vida de Pablo (cuando mi cuerpo ya estaba en condiciones de comenzar a ejercitarse) me comprometí completamente con mi entrenamiento, el gran secreto de la recuperación post parto está en el ANTES.

La expresión "el cuerpo tiene memoria", es absolutamente cierta y más allá de si tuviste o no un cuerpo atlético antes del embarazo, el ejercicio durante esta etapa es garantía de una recuperación más rápida.

Estar embarazada no es una limitante para hacer ejercicio, por el contrario, es una necesidad que te ofrece beneficios como: quita estrés, te pone de buen humor, te ayuda a dormir mejor, disminuye la ansiedad y los antojos, te prepara físicamente para el momento del parto y te ayuda a mantener un peso sano para ti y para tu bebé. Es muy importante tener el permiso de tu médico antes de realizar cualquier tipo de ejercicio durante el embarazo; una vez que lo tengas, no lo dudes y busca una actividad que te divierta y te acomode.


Algunas recomendaciones:

1. Debes vigilar tu ritmo cardiaco para que éste no se eleve demasiado mientras entrenas; usar una banda monitor para medirlo es lo más conveniente, procura que no pase de tu 65% (140 bpm aprox.) para no forzar de más tu sistema cardiovascular que se encontrará ya trabajando doble.

2. Hay algunas posturas que debes evitar como por ejemplo: giros profundos del torso, recostarte sobre la espalda por mucho tiempo o poner todo tu peso sobre un mismo lado. Intenta seguir siempre las indicaciones de un entrenador y preguntar cuando tengas dudas o cuando algo no se sienta bien.

3. Cuidado con tu balance y equilibrio, ya que estarás trabajando con un cuerpo con dimensiones distintas a las que estás acostumbrada.

4. Brincar tampoco es la mejor idea, si bien no está prohibido (ni mucho menos se te saldrá el niño) tu piso pélvico ya tiene una gran presión adicional a la normal y es mejor no estresar más esta zona. Un embarazo sin complicaciones te permite realizar muchos tipos de ejercicios.


El ejercicio siempre ha sido parte de mi vida, y durante mi embarazo no fue la excepción; aquí te dejo algunas ideas y experiencias personales que espero te ayuden a escoger el ejercicio que mejor se adapte a tu estilo de vida y a tu ánimo.

Caminar Embarazada o no, caminar es una de las mejores y más fáciles opciones para hacer ejercicio, te mantiene en forma y es amable con el cuerpo y sus articulaciones, es de lo más efectivo para bajar de peso y quemar grasa. Si bien ésta no es una meta durante el embarazo, caminar ayuda a combatir esos antojos que de pronto pueden hacer que subas de peso mucho más de lo necesario, fortalece el corazón haciendo que circule mejor la sangre a la placenta, y además te permite respirar, meditar y conectar con tu bebé.

Nadar. Éste es uno de los mejores ejercicios durante el embarazo y sin duda el favorito de los médicos por ser altamente seguro. ¿Por qué es tan maravilloso? Porque no involucra presión en ninguna articulación, permite ejercitar todo el cuerpo, tiene beneficios cardiovasculares y sobretodo te ayuda a manejar el peso y volumen de esa pancita que, después de 9 meses es una carga fuerte para el cuerpo. Es una gran opción sobretodo para mujeres que no están muy acostumbradas a hacer ejercicio pero quieren hacer algo en esta etapa.

Yoga Para embarazadas es un must, por lo menos dos veces por semana. Es ideal para mantener la flexibilidad del cuerpo y la fuerza en músculos y articulaciones; ayuda a mantener la postura, asunto difícil conforme pasan los meses. Por otra parte, las técnicas de respiración te ayudarán mucho durante la labor de parto. Es importante asistir a una clase específica para embarazadas, sobretodo si no tienes mucha práctica o conocimiento de esta disciplina, ya que hay posturas que tendrás que evitar o modificar y no es muy buena idea tener al maestro tratando de prestarte atención especial o llevando una clase diferente contigo.

Sersana Mamá Obviamente no puedo dejar de recomendarles nuestro excelente programa para mamás diseñado por entrenadoras mamás. Lety y Mila sumaron lo mejor de su experiencia y conocimiento para crear el programa ideal de acondicionamiento físico para embarazadas, además de darte consejos de maternidad, lactancia, labor de parto, etc.

Cualquiera que sea el ejercicio que hagas, no olvides complementarlo con ejercicios del piso pélvico. El piso pélvico se refiere al conjunto de músculos y ligamentos que soportan la vejiga, el útero y los intestinos. Debido a los cambios hormonales, estos músculos se distensan durante el embarazo conforme el bebé va creciendo para permitir el acomodo y futuro paso de éste por la zona pélvica.

Es muy importante realizar estos ejercicios para fortalecer esta zona y evitar o disminuir diversos malestares y molestias después del parto. Los ejercicios consisten en apretar y relajar los músculos de manera repetida (la sensación debe ser parecida a cuando tratamos de aguantar las ganas de hacer pipí) ¡Realízalos siempre, todo el tiempo y en todas partes! Cada vez que te acuerdes... ¡aprieta!

Ana Jimena Ramirez Aug 22

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