Así es como la báscula te ayudará a alcanzar un cuerpo fuerte y sano

Típico: te pasas toda la semana comiendo sano y entrenando hasta caer rendido, pero al momento de subir a la báscula la motivación cae por los suelos al darte cuenta que no alcanzaste tu goal, ¡¿Por?! Tranquilo, esto le pasa incluso a los mejores, y aunque seguramente te entren ganas de lanzar la báscula por la ventana te recomiendo que mejor cambies la forma en la que la usas.

Cuando se trata de cumplir nuestros fitness goals, la báscula es una de las mejores aliadas que podemos tener en casa, con ella podemos monitorear nuestro progreso y entender mejor la forma en la que el cuerpo está reaccionando a nuestra alimentación y entrenamiento. Eso sí, el correcto uso de una báscula no se limita sólo a subirse y rezar porque el número que aparece en la pantalla se adecúe a nuestras expectativas. Aquí te comparto algunos tips que convertirán a tu báscula en una herramienta para alcanzar un cuerpo fuerte y sano.

Encuentra la báscula indicada

Primero que nada, si te has estado pesando con una báscula que sólo mide tu peso total entonces lo mejor es que SÍ tires ese modelo por la ventana e inviertas en uno capaz de darte un informe más detallado. Hoy en día existen muchos modelos de precios razonables. En lo personal, yo uso la de Etekcity, la cual cuenta con Bluetooth, Apple Health y Google Fit. En tan sólo unos segundos, esta báscula no sólo te informa tu peso, sino que también reporta tu porcentaje de grasa corporal, tu masa muscular, e incluso la cantidad de agua que almacenas. Con esto es mucho más fácil entender la forma en la que se distribuye tu peso y tomar decisiones sobre lo que tu cuerpo necesita.  

No te peses con demasiada frecuencia

Un gran error que muchos cometen es usar la báscula todos los días. Nuestro peso puede variar de un día a otro por diversos factores, por lo que subirse a la báscula muy seguido sólo terminará por confundirnos y hacernos creer que estamos ganando peso cuando en realidad estamos perdiendo, o viceversa. Esto resulta muy dañino para nuestro progreso, ya que al ver estos cambios más de uno podría terminar tomando una decisión precipitada y cambiar su dieta o rutina de ejercicio antes de permitir que hagan efecto. 

De acuerdo a Rachel Fine, dietista registrada y propietaria del blog To the Pointe Nutrition, no hay razón para pesarse más de una vez a la semana. 

Ponte metas alcanzables

No hay nada de malo en tener altas expectativas, lo malo es cuando nos exigimos de más para cumplirlas y nos castigamos cuando esto no sucede. Hay que entender que cuando se trata de ver cambios en el cuerpo, la paciencia es clave. Aprender a ponerte metas alcanzables te ayudará a mantener un progreso mucho más duradero. 

Si tu objetivo es perder grasa, la Clínica Mayo propone que perder el 5% de tu peso por semana es una meta inicial realista. Ten en mente que este número irá disminuyendo conforme te acerques a tu objetivo final, la misma institución sugiere que perder entre medio kilo y un kilo por semana es preferible a largo plazo. 

Ahora, si lo que te interesa es ganar músculo, aumentar de medio kilo a un kilo por semana constituye un ritmo sano y sustentable que es factible mantener durante varias semanas para alcanzar tu peso anhelado.

Mantén un registro de tus avances (¡y fallas!)

Por más aplicado que seas, tarde o temprano llegará el momento en que la báscula no te dé el resultado que esperabas. No dejes que esto te haga querer tirar la toalla, estancarse es parte del proceso, la solución es aprender de nuestras fallas para retomar las riendas de nuestro fitness journey con mayor seguridad. 

Analiza cómo fue tu rutina desde la última vez que te pesaste y compárala con la de aquellos periodos en los que hubo avances positivos ¿Comiste algo diferente? ¿Cambiaste tus ejercicios en el gimnasio? ¿Probaste algún suplemento nuevo? Analizar todas estas variantes te ayudará a entender mejor cómo funciona tu cuerpo y qué es lo que este necesita para alcanzar tus metas. 

Separa el número de tu progreso

El último consejo (y quizá el más importante), es tener siempre en mente que el número en la báscula no es una calificación de tu progreso. Habrá veces en las que no alcancemos nuestras metas ya sea porque hemos tenido que enfocarnos en otras cosas, no hemos podido darlo todo en nuestros workouts, o simplemente porque nuestro cuerpo no reaccionó como esperábamos, eso no quiere decir que no debas sentirte orgulloso de todo lo que has logrado hasta ahora. 

Nuestro fitness journey no se mide en peso, mientras tengas esto claro nunca tendrás que tenerle miedo a la báscula, ya que sin importar lo que esta diga tú tendrás claro lo mucho que llevar un estilo de vida sano ha aportado a tu vida. 

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