8 consejos para comer sano y a buen precio

A veces se piensa que para comer sano, es necesario gastar mucho dinero o salirnos del budget establecido para comprar todo lo que necesitamos para cocinar menús saludables, sin embargo, a veces basta con hacer unos pequeños ajustes y seguir consejos muy sencillos y prácticos que nos ayudarán a nutrirnos correctamente sin afectar nuestra economía:

1.- Varía tus proteínas. La carne orgánica puede llegar a ser muy cara, pero existen otras fuentes de proteína como lentejas, frijoles, quínoa, hemp y semillas de chía que puedes comer diariamente y te harán sentir satisfecha.

2.-Aprovecha los descuentos. Comer sano y a buen precio significa buscar oportunidades saludables y a buen precio con las que automáticamente ahorrarás. Muchos alimentos los puedes usar después, como frutas y vegetales congelados o frijoles y quínoa.

3.-A granel y al productor. Al comprar a granel, el precio por porción disminuye y al comprarle directamente al productor, evitarás pagar un porcentaje al intermediario.

4.-Prepara más comida. Cocinar porciones extras que puedas congelar, te ayudará a ahorrar tiempo y a no tener que preocuparte por si tienes algo rico para comer o cenar. Sólo tendrás que abrir tu congelador y ¡listo!

5.-Planta tu propio huerto. Un pequeño huerto puede abastecerte comida fresca y sana para tu familia y es la mejor manera de ahorrar dinero. Si no tienes espacio para un jardín, considera tener cerca de la ventana una planta de jitomate o hierbas que fácilmente puedan crecer en macetas.

6.-Compra en mercados locales. Encontrarás mejores precios y productos más frescos. Es importante saber de dónde viene lo que consumes y al comprar en estos mercados, tendrás la oportunidad de platicar con los productores.

7.-No vayas de compras con hambre. Es probable que todo se te antoje y que adquieras productos que normalmente no comprarías, lo que además representará un incremento en el total de tu compra.

8.-Recicla lo que sobra. En lugar de tirar lo que no te comiste, inventa un nuevo platillo. Por ejemplo: si preparaste una porción grande de quínoa y vegetales para la cena, puedes utilizar la mezcla para rellenar pimientos o si te sobró pollo rostizado, puedes hacer una sopa. Existen infinidad de ideas para reutilizar la comida ¡qué mejor manera de ahorrar y de no desperdiciar!